Para Ana Cabrera Grohs, el acto de pintar representa un
viaje, una aventura dentro del reino de la experiencia
personal, sensación, y emoción. Aunque sus creaciones
son decididamente abstractas, ellas refieren a distintos
acontecimientos en la vida de Cabrera Grohs, tanto
internos como externos, los cuales ella comunica a los
espectadores no solo a través del arte en si mismo, sino
también a través del acto de crear aquel arte.
La inspiración le llega a ella en una multitud de formas
y desde variados orígenes, y este es el proceso de tomar
aquellas inspiraciones y materializarlas en arte que
agrega significado a su trabajo.
Si, sus pinturas enriquecen visualmente las vidas de
todos aquellos que las ven, pero ellas también son
enriquecedoras desde el punto de vista cerebral,
espiritual y psicológico.
Belleza, descubrimiento, crecimiento, conocimiento,
evolución - estas cualidades y más están encarnadas en
las obras de arte de Cabrera Grohs. Cada pintura que
ella crea revela una historia, y se yergue como un
testimonio estético de vida como ella lo experimenta.
Su arte posee un significado especial para ella, por
supuesto, pero éste también le ofrece posibilidades a
usted, el espectador, ya que lo invita a participar en
su visión, y finalmente invita a que el espectador
encuentre aquel significado especial para si mismo.
Alan Bamberger. 2008
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El arte de Ana cabrera Grohs es una expresión vibrante
de los sentimientos internos de alguien que tiene mucho
para decir y ha encontrado un camino para decir que no
està a la zaga de nadie.
Ana pinta desde el corazón y su corazón esta lleno de
color, vida y vibración. Si usted cuelga una de sus
pinturas en su pared, esta no es solamente una pintura
de algo, esta es una parte de la artista que le habla a
usted y levanta su espíritu cada vez que usted la ve.
Como capturar la vida y las emociones? Ana ha encontrado
el camino. Ella tiene un gran futuro y su trabajo ganara
en importancia cuando mas y mas gente este expuesta a
el.David Phillips. 2008
Director de Publicaciones -
Fine Art Registry
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Ana Cabrera Grohs con su particular modo de sacar luz y significación del movimiento de la existencia, crea representaciones de mundo, que en una primera aproximación se declaran vertiginosos unas veces y se vuelve sobre sí misma apacible, otras.
La sospecha adviene al mirar más atento cuando nos salen al cruce, voces y silencios, instalados en los colores y las figuraciones.
Un marco que cruza el abismo sin llegar a ser lo que debía: puerta. El hombre pasa, decía Blanchot: “pasó siempre… pero al pasar grita… No grita: es el murmullo del grito”. |
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La exuberancia de rojos y azules cruzados con una paleta de apertura amplia, demuestra una estética de su particular voz interna sostenida en el amarillo o en la aparente tranquilidad de sus paisajes protegidos por un cielo límpido. Digo aparente, porque transmigra desde el caos de algunas de sus abstracciones, a las formas que luego imprime a la naturaleza y a las figuras humanas.
El orden que les confiere viene de lo alto, y sus criaturas miran la luz, mostrando sus espaldas (Iniciación), muy similar a la concepción platónica del mito de la caverna.
¿No es en el contraste donde se debate mejor ese pedacito de silencio, entre la palabra no definida y la presencia de las mujeres sentadas, como en estado de contemplación?
¿El cuadro del lirio marcando el centro, es una restitución? Delicadezas entre las fuerzas de una naturaleza exuberante.
Perturbadora es la instalación de la figura humana mirando la entrada de una caverna, lugar misterioso en sí mismo. Tal vez una transposición poética del mito del origen con la presencia de lo indefinido y la conjugación, en otro momento de la serie de la naturaleza y de su proyecto manifiesto.
Sus cuadros son sin embargo de una unidad del sentimiento sensualista con el espiritualista. Unidad para nada paradójica, sino de una coexistencia armónica, plena, donde tal vez alguna vacilación también transcurre. La vitalidad y la fuerza de trazos y colores, rompen la rutina en sí misma, ordenando el silencio de la pintura, en su mejor lugar. Las metáforas conceden profundidad a lo inmediato, en la certeza que nos propone su visión de mundo, otra decodificación.
Julia Rocha. 2007
El arte, en todas sus manifestaciones, exige especial contemplación como posibilidad modificatoria de la condición humana. Para que suceda debemos encontrar la clave donde la necesidad de decir se propone inevitable en el gesto con color y la materia. Y a quien ejecuta este gesto, arriesgando hasta en la más suave caricia la vida toda.
Creo que la obra de Ana Cabrera Grohs la muestra así, significando con fuerza imágenes que la habitan, como una artista tenaz. Con conciencia plena y optimismo, sus obras contagian la vitalidad de una artista singular, una naturaleza fértil construyendo siempre en una síntesis expresiva encomiable.
Con todo el juego haciendo metáforas de la intensidad, Ana Cabrera
Grohs decide incesantes búsquedas de luz, de la vida, y el encuentro con otras revelaciones. Su proyecto es una decisión ética consecuente con lo sensible, donde todos los días la tierra nos da un nuevo verdor.
Luis Debairosmoura. 2006
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